Unidad y Oración: El Escudo de la Ummah
Sermón del Viernes pronunciado por
Su Santidad, Hazrat Jalifatul Masih V (aba)
Nota del editor:
Este resumen está basado en el sermón del viernes pronunciado por Su Santidad, Hazrat Mirza Masroor Ahmad (aba). El resumen original fue publicado en Alislam.org y preparado por The Review of Religions. La presente versión ha sido traducida y adaptada al español por la Comunidad Musulmana Ahmadía del Perú. Aunque se ha procurado mantener la fidelidad al contenido original, cualquier error en la traducción o interpretación es responsabilidad del traductor.
Sermón del Viernes pronunciado en la Mezquita Mubarak, Islamabad, Tilford, Reino Unido
‘Los efectos catastróficos de la guerra en el Medio Oriente’
Después de recitar el Tashahhud, el Ta‘awwuz y la Surah Al-Fatihah, Su Santidad, Mirza Masroor Ahmad (aba), explicó que el propósito del mensaje traído por el Santo Profeta (sa) fue guiar a la humanidad hacia la fe en un Dios Único, hacia Su adoración y hacia el establecimiento de Su Unidad. Asimismo, destacó que las personas deben esforzarse en este camino y cumplir los derechos que deben a sus semejantes para poder convivir en armonía.
El papel de los países musulmanes en la situación actual
Su Santidad (aba) señaló que la realidad actual es que, a pesar de que los musulmanes profesan el credo islámico, existe desunión y discordia entre ellos. Las acciones de muchos musulmanes no reflejan las enseñanzas que dicen seguir. Si observamos la situación actual del mundo musulmán, existe un gran motivo de preocupación. Aunque los países musulmanes poseen recursos y riqueza, no tienen una posición fuerte en el escenario mundial ni tampoco poseen una sólida posición espiritual ante Dios en términos de fe. No se esfuerzan por actuar conforme a las enseñanzas del Islam. Como consecuencia, los no musulmanes aprovechan esta situación. Por lo tanto, los líderes del mundo musulmán deben comprender que necesitan unirse y trabajar seriamente para lograr esa unidad. Solo así podrán protegerse de los ataques y presiones del mundo, recuperar su dignidad y evitar que fuerzas contrarias al Islam fomenten la división entre los musulmanes.
Su Santidad (aba) explicó además que, en este contexto, es necesario reflexionar sobre el medio establecido divinamente mediante el cual el mundo musulmán puede llegar a unirse. Ese medio es la manifestación del Mesías Prometido (as) en esta era, quien fue enviado por Dios con el propósito de unir al mundo musulmán. Por lo tanto, es responsabilidad de los musulmanes ahmadíes esforzarse para contribuir a la unidad de la Ummah musulmana.
Su Santidad (aba) también recordó que desde hace bastante tiempo ha estado advirtiendo sobre el estado actual del mundo. En el pasado se pensaba que las naciones occidentales o europeas serían la causa de situaciones tan peligrosas; aunque en parte esto es cierto, también es verdad que algunos países musulmanes han contribuido a la situación actual del mundo. Fueron las naciones occidentales las que sembraron discordia entre los países musulmanes, y esa discordia posteriormente se extendió de un país a otro. Es evidente que estas potencias buscan obtener los recursos existentes en las tierras musulmanas y someterlos bajo su control.
Su Santidad (aba) afirmó que las advertencias que ha estado dando durante mucho tiempo ahora se están manifestando exactamente como había indicado. Una realidad se vuelve cada vez más clara: las fuerzas del Anticristo nunca permitirán que el mundo viva en paz. Estas fuerzas prosperan cuando existe conflicto y discordia constante en el mundo. Con frecuencia, ciertos países establecen tratados de paz aparentando buscar estabilidad, pero en realidad sus objetivos pueden ser el control del petróleo u otros intereses estratégicos.
La amenaza que representan las bases militares en países musulmanes
Su Santidad (aba) explicó que la guerra actual en el Medio Oriente demuestra claramente que Estados Unidos ha establecido bases militares en diferentes lugares. Surge entonces la pregunta: ¿por qué se han establecido estas bases? ¿Realmente es para proteger a esos países? Después de todo, ¿qué amenaza existía originalmente contra los países del Medio Oriente? La realidad es que, en muchos casos, primero se creó la amenaza y luego se afirmó que era necesario establecer bases militares para protegerse de ella.
También es posible que algunos países musulmanes hayan sido persuadidos para permitir estas bases militares mediante promesas de cooperación económica, comercio o desarrollo empresarial. Sin embargo, el verdadero objetivo no era ayudar a esos países, sino fortalecer el poder y la influencia de quienes establecieron dichas bases. Incluso si existían amenazas contra las naciones árabes, muchas de ellas fueron generadas o provocadas por las propias políticas de los Estados Unidos. En última instancia, el propósito era consolidar su supremacía e influencia sobre esas naciones.
Su Santidad (aba) explicó que, en cuanto a Irán, este país ha provocado tensiones con otras naciones, y que incluso algunos países musulmanes se han opuesto a Irán debido a diferencias teológicas. Las naciones occidentales han aprovechado estas divisiones. Dado que Irán mantenía una política más firme contra Israel, Estados Unidos buscó reunir a los países árabes y establecer bases militares en la región con el objetivo de garantizar la protección de Israel y fortalecer su presencia frente a Irán.
Ahora es evidente que la existencia de estas bases ha generado amenazas para el mundo árabe, y dichas amenazas se han materializado en forma de ataques que han afectado gravemente los medios de vida de las personas. También se han producido consecuencias negativas en regiones cuya economía depende del petróleo o del turismo. Esta situación ha beneficiado principalmente a las potencias occidentales y probablemente continuará beneficiándolas, porque cuando hay guerra, las potencias enfrentadas también realizan ataques. Dado que Irán se encontraba en conflicto con Estados Unidos, también llevó a cabo ataques dirigidos contra bases y embajadas en países árabes, lo que ha causado daños y pérdidas.
La siembra de discordia entre los países musulmanes
Su Santidad (aba) señaló que un periodista árabe escribió que los árabes deben mantenerse vigilantes. Aunque a menudo se afirma que Irán es quien realiza estos ataques, también es posible que algunos de ellos sean llevados a cabo por Estados Unidos o Israel. Si bien Irán puede haber realizado ciertos ataques, también es posible que Estados Unidos e Israel aprovechen la situación y realicen otros ataques atribuyéndolos a Irán.
El periodista añadió que existe la posibilidad de que, al final, Estados Unidos e Israel se retiren de este conflicto mientras que el mundo musulmán continúe enfrentándose entre sí.
Su Santidad (aba) recordó además que el Cuarto Jalifa (rh) ya había advertido, durante la guerra de Irak, que este tipo de discordia solo se expandiría. Si el mundo musulmán hubiera prestado atención a esa advertencia, la situación podría haber sido diferente. Es evidente que, junto con la guerra en Irak, también se intentó sembrar discordia en otros países musulmanes, lo que ha provocado inestabilidad continua en muchas de estas naciones. Esto es algo que nadie puede negar. Hoy en día vemos que algunos países musulmanes están enfrentándose entre sí. Esta discordia ha sido fomentada por el mundo occidental y parece no tener fin, a menos que Dios así lo disponga.
Su Santidad (aba) señaló que, por lo tanto, debemos orar para que Dios salve al mundo de la discordia y la agitación. El mundo musulmán debe adoptar la paz y vivir en armonía. Esto es exactamente lo que enseña el Islam. El Islam no enseña que los musulmanes deban enfrentarse unos contra otros. Como musulmanes ahmadíes, nuestra misión siempre ha sido advertir contra la injusticia. Sin embargo, debido al aumento constante de la crueldad y los conflictos, parece que el mundo se dirige hacia una guerra mundial a gran escala. De hecho, algunos comentaristas occidentales creen que la guerra mundial ya ha comenzado. Su Santidad (aba) también ha señalado que el conflicto mundial ya ha empezado. No obstante, si incluso ahora el mundo musulmán se une y actúa como una sola comunidad, aún puede protegerse de los ataques de las fuerzas del Anticristo.
La necesidad de justicia y de respetar los derechos de los demás
Su Santidad (aba) explicó que la amenaza actual para el mundo es muy grande. Muchas personas están preocupadas principalmente por sus propios intereses y beneficios personales. Cuando alguien se vuelve egoísta, deja de pensar en los demás. En el mundo actual no se trata solamente de reclamar los propios derechos; también es necesario respetar y cumplir los derechos de los demás. Por esta razón, el mundo musulmán debe actuar con justicia, ya que solo mediante la justicia se puede establecer la paz verdadera en el mundo.
Su Santidad (aba) también señaló que lleva mucho tiempo advirtiendo al mundo sobre este posible desenlace. Aquellos que antes se burlaban o afirmaban que Su Santidad tenía una visión demasiado pesimista de la situación mundial ahora están reconociendo que aquello que parecía imposible hace unos pocos años se ha convertido en una realidad, ya que los conflictos y las guerras han comenzado a estallar. Algunos comentaristas de Estados Unidos y Europa han afirmado que la guerra mundial ya ha comenzado y que probablemente se intensificará. Mientras las naciones continúen buscando únicamente sus propios intereses, los conflictos seguirán aumentando.
Su Santidad (aba) explicó además que, según algunos informes, la guerra actual en el Medio Oriente comenzó cuando Estados Unidos atacó a Irán. Sin embargo, Irán había advertido claramente que si era atacado respondería atacando las bases estadounidenses en los países árabes. A pesar de ello, Estados Unidos procedió a atacar a Irán, causando destrucción, afectando los medios de vida de la población y provocando la muerte de personas inocentes, incluido su líder espiritual. Estados Unidos afirmó que su objetivo era derrocar el régimen existente y otorgar libertad al pueblo iraní. Sin embargo, el resultado ha sido diferente: incluso personas que antes se oponían a Irán han comenzado a apoyarlo, y muchos consideran ahora a Alí Jameneí como un mártir, lo que ha aumentado el respeto hacia él dentro del país. Sus hijos han sido asesinados y, según se informa, gran parte de su familia también ha sido víctima de esta violencia. En lugar de provocar un cambio de régimen, estos acontecimientos han incrementado su prestigio entre su pueblo.
En respuesta, Irán ha atacado bases occidentales en países árabes. Estados Unidos ha advertido que tomará nuevas medidas si Irán ataca ciertos pozos petroleros en Arabia Saudita, e incluso ha afirmado que Irán ya ha realizado ataques contra algunos de esos pozos. Sin embargo, Irán ha respondido declarando que no llevó a cabo tales ataques y que no tenía intención de hacerlo.
Su Santidad (aba) señaló que todas estas acciones pueden convertirse en estrategias que generen más odio hacia los musulmanes. Como mencionó anteriormente el periodista árabe, es posible que Estados Unidos o Israel realicen ataques y luego culpen a Irán por ellos. Por lo tanto, el mundo musulmán debe actuar con gran prudencia. Como ahmadíes, que sentimos dolor por estas circunstancias, no tenemos poder para cambiar directamente los acontecimientos; lo único que podemos hacer es advertir a las personas y orar por ellas. Debemos explicar que todo lo que está ocurriendo es incorrecto. Incluso ahora, si los gobiernos musulmanes dejan de pensar únicamente en su propio beneficio y comienzan a considerar el bienestar de todo el mundo musulmán, todavía pueden salvarse de consecuencias más graves.
Las pérdidas causadas por la guerra
Su Santidad (aba) explicó que es evidente que esta guerra está tomando un rumbo peligroso. Irán está lanzando misiles y, aunque Estados Unidos posee sistemas para interceptarlos, algunos analistas señalan que si Irán dispara un misil que cuesta aproximadamente 50,000 dólares, interceptarlo puede costar a Estados Unidos varios millones de dólares. Por esta razón, algunos expertos consideran que Estados Unidos está soportando una gran carga económica en esta guerra.
Sin embargo, Su Santidad (aba) señaló que esto puede ser solo una teoría, ya que las potencias occidentales generalmente ya han previsto estos gastos. Él considera que es poco probable que Estados Unidos asuma estos costos por sí solo; más bien, es probable que obtenga esos recursos de los países árabes, afirmando que está actuando para protegerlos. Al mismo tiempo, los precios están aumentando y la producción de petróleo está disminuyendo, lo que obliga a compensar las pérdidas en las reservas. En última instancia, la economía de los países árabes será la que más sufrirá. Aunque las economías occidentales también pueden verse afectadas, la mayor pérdida recaerá sobre los países árabes.
Política internacional y falta de justicia
Su Santidad (aba) explicó que la política del actual presidente de Estados Unidos es similar a la de administraciones anteriores. No se trata de una política nueva; históricamente, estas políticas han buscado apropiarse de los recursos de otras naciones y luego justificar dichas acciones. De hecho, el actual vicepresidente de Estados Unidos ha llegado a declarar que, si un país no los apoya, tomarán control de sus recursos hasta que decida respaldarlos.
Por esta razón, se imponen sanciones contra aquellos países que no se alinean con ellos. Recientemente, cuando el presidente de Spain declaró que España no participaría en esta guerra, fue amenazado con que Estados Unidos podría cortar todo el comercio con su país. De esta manera, muchas naciones se ven presionadas a participar en conflictos que no desean. Como resultado, no existe verdadera justicia y, cuando la justicia desaparece, surge la destrucción, tal como se observa hoy en el mundo. Si estas injusticias continúan, las consecuencias podrían ser aún más graves.
Su Santidad (aba) también mencionó que recientemente una diputada europea afirmó que las mujeres nunca han obtenido su libertad como resultado de una guerra liderada por Estados Unidos. Aunque Estados Unidos afirma que lucha por la libertad de las mujeres iraníes, esta afirmación es completamente falsa y carece de fundamento. Según explicó, las mujeres de Iran no obtendrán su libertad como consecuencia de esta guerra, ya que Estados Unidos nunca ha librado guerras con el objetivo de liberar a las mujeres.
Su Santidad (aba) señaló además que Estados Unidos ya tenía una fuerte influencia sobre estos países y que, al involucrar a Israel, esta influencia se ha fortalecido aún más. Muchos países musulmanes y árabes no parecen darse cuenta de que están siendo enfrentados unos contra otros. Mientras tanto, Rusia y China también están formando sus propios bloques de poder, lo que probablemente intensificará las tensiones. El mundo musulmán corre el riesgo de convertirse en un campo de batalla para las potencias mundiales, ya que posee recursos y riquezas que otros desean. Si tan solo los musulmanes despertaran y reflexionaran sobre esta situación.
Una guerra basada en suposiciones
Su Santidad (aba) explicó que Estados Unidos y sus aliados han afirmado que atacaron a Irán porque existía la posibilidad de que este país desarrollara un arma nuclear o porque querían prevenir un posible ataque futuro. En otras palabras, esta guerra se inició basándose en suposiciones sobre lo que podría haber ocurrido.
Algunos analistas occidentales han señalado que iniciar una guerra contra Irán no es tan sencillo como Estados Unidos había imaginado inicialmente y que este conflicto podría prolongarse durante mucho tiempo, afectando gravemente al mundo musulmán. Lo más doloroso es que musulmanes están matando a otros musulmanes. Numerosos inocentes, incluidos niños, han perdido la vida.
Columnistas estadounidenses han señalado que si unos pocos niños murieran en países occidentales, se escribirían artículos durante días sobre el tema. Sin embargo, cuando una escuela es bombardeada en el Medio Oriente, apenas se menciona. Esto ocurrió en Palestina y ahora también ocurre en Irán. Todo esto demuestra que, para algunos, la vida de un musulmán parece tener poco valor.
La necesidad de la unidad de la Ummah musulmana
Su Santidad (aba) oró para que Al-lah conceda sabiduría al mundo musulmán y les permita unirse para resolver estos problemas. Si los musulmanes afirman creer en un solo Dios, entonces deben esforzarse por establecer Su Unidad en la tierra, lo cual requiere que estén unidos.
No es necesario iniciar disputas, ni siquiera por diferencias de creencias, ya que muchas veces estas diferencias son las que provocan conflictos. El Santo Profeta (sa) fue extremadamente prudente y misericordioso. Cuando algunos de sus compañeros le dijeron que cierta persona era hipócrita, el Santo Profeta (sa) respondió que no tomaría ninguna acción mientras esa persona continuara proclamando el credo islámico. Por lo tanto, iniciar disputas por asuntos insignificantes solo causa perjuicio.
Su Santidad (aba) también oró para que Al-lah conceda entendimiento al mundo musulmán y para que comprendan que no deben oponerse a Irán únicamente por diferencias doctrinales. El Islam fue revelado para establecer la Unidad de Dios, y todos deben esforzarse por alcanzar ese objetivo. Los musulmanes no deben considerar a las grandes potencias mundiales como si fueran sus dioses, porque el único poder verdadero y duradero pertenece a Al-lah. Aún hay tiempo para despertar y volver a Dios. Las personas que se guían únicamente por intereses mundanos han destruido la paz del mundo y continuarán haciéndolo.
Dios dice en el Sagrado Corán:
“Y si dos grupos de creyentes combaten entre sí, reconciliadlos; y si uno de ellos comete agresión contra el otro, combatid al que agrede hasta que vuelva al mandato de Al-lah. Y si vuelve, reconciliadlos con justicia y sed equitativos. En verdad, Al-lah ama a los justos.”
(El Sagrado Corán, 49:10)
Su Santidad (aba) explicó que es necesario cumplir con los principios de justicia y que los gobiernos musulmanes deben desempeñar su papel. Al buscar la paz, los intereses personales no deben ser la prioridad; lo importante es resolver el problema real. Según explicó, el problema principal es la influencia del Anticristo, que busca sembrar discordia. Hasta ahora, la United Nations no ha logrado desempeñar plenamente su papel para establecer este tipo de paz. Solo cuando las naciones superen sus intereses particulares será posible lograr una paz verdadera.
Dios también dice:
“Ciertamente todos los creyentes son hermanos. Por lo tanto, reconciliad a vuestros hermanos y temed a Al-lah para que se os conceda misericordia.”
(El Sagrado Corán, 49:11)
Su Santidad (aba) señaló que, incluso si surge un conflicto entre dos países musulmanes, deben recordar que en esencia siguen siendo hermanos. Las disputas menores no deberían destruir esta hermandad. El mundo musulmán debe prestar especial atención a este principio, de lo contrario las fuerzas contrarias al Islam se aprovecharán de la situación. Si tan solo el mundo musulmán comprendiera esto. Que Al-lah les conceda entendimiento.
En cualquier caso, es deber de todo musulmán ahmadí orar por el mundo musulmán, especialmente por los inocentes. Durante el mes de Ramadán, las personas no deben centrarse únicamente en sus propias oraciones, sino también rezar por el bienestar del mundo musulmán y por el establecimiento de la paz y la armonía. A través de sus acciones, muchos musulmanes están provocando el desagrado de Dios y causando perjuicio tanto en este mundo como en el más allá. Que Al-lah permita al mundo musulmán comprender esta realidad y que nos conceda la capacidad de ofrecer oraciones sinceras.
Oraciones fúnebres
Su Santidad (aba) anunció que dirigiría las oraciones fúnebres en ausencia por las siguientes personas:
Sahibzadi Amatul Jamil
Sahibzadi Amatul Jamil era la hija menor del Segundo Jalifa (ra) y esposa del difunto Nasir Muhammad Sial. Su madre era Hazrat Sayyida Umm Tahir. Su matrimonio fue anunciado por el Segundo Jalifa (ra). Le sobreviven cuatro hijos: un hijo y tres hijas.
Era conocida por su generosidad y su cuidado hacia los pobres y necesitados. Narró muchos relatos sobre la vida del Segundo Jalifa (ra). En una ocasión colocó sus zapatos junto a los del Segundo Jalifa (ra), como era costumbre para que alguien los limpiara. Sin embargo, cuando el Segundo Jalifa vio el segundo par de zapatos y preguntó de quién eran, ella respondió que eran suyos. Él le dijo que si no podía limpiarlos por sí misma, se los diera a él para que los limpiara, pero que no debía pedir a un trabajador de la Jama’at que lo hiciera. Este incidente demuestra el gran respeto que el Segundo Jalifa tenía hacia los trabajadores de la comunidad.
Su madre falleció cuando ella tenía siete años. Al verla llorar profundamente, el Segundo Jalifa se acercó para consolarla y le explicó que su madre había ido a la casa de Al-lah, donde encontraría descanso, y que todo esto formaba parte de la voluntad divina. Le recordó que el Santo Profeta (sa) también había fallecido, así como su abuelo, el Mesías Prometido (as). Luego le preguntó si su madre tenía un rango superior al de ellos. Posteriormente oró para que la protección de Dios nunca se apartara de su hija. Después de esa oración, ella nunca volvió a llorar por su pérdida. Al día siguiente, cuando su hermana mayor lloraba, la joven Amatul Jamil expresó sorpresa, diciendo que su padre ya había explicado que todo había ocurrido por la voluntad de Al-lah.
Era constante en sus sacrificios financieros, trataba bien a sus vecinos y siempre pedía oraciones por un buen final. Pasaba mucho tiempo en oración y también oraba regularmente por los demás. Su Santidad (aba) oró para que Al-lah le conceda perdón y misericordia.
Dr. Rashid Ahmad Khan
El Dr. Rashid Ahmad Khan, de Netherlands, dejó cuatro hijos y cuatro hijas. Era una persona piadosa, temerosa de Dios, dedicada a su familia, valiente y profundamente devota al Jilafat. Siempre estaba dispuesto a realizar sacrificios y ayudaba discretamente a muchas personas pobres y necesitadas.
El Segundo Jalifa (ra) le había encargado establecer contacto con los musulmanes ahmadíes en la provincia de Sarhad. Tenía una gran pasión por difundir el mensaje del Islam Ahmadiyyat, lo que le llevó a enfrentar muchas dificultades, incluida la presentación de un caso falso en su contra. En una ocasión fue brutalmente golpeado por una multitud hasta el punto de que prácticamente todos los huesos de su cuerpo se rompieron, y lo dejaron creyendo que había muerto. Los médicos se sorprendieron al ver que había sobrevivido. Vivió otros treinta años después de ese incidente. Incluso cuando estaba siendo llevado a la morgue, Dios dispuso que continuara con vida y le concedió una nueva oportunidad de vivir. Su Santidad (aba) oró para que Al-lah le conceda perdón, eleve su rango en el Paraíso y permita que sus hijos continúen su legado de virtudes.
Zainab Bibi
Zainab Bibi, esposa del difunto Bashir Ahmad, era constante en la oración, recitaba regularmente el Sagrado Corán, tenía un profundo amor por el Jilafat y ayudaba a los pobres. Le sobreviven tres hijos y cuatro hijas. Una de sus hijas está casada con un misionero que sirve en Zambia y no pudo asistir al funeral de su madre. Su Santidad (aba) oró para que Al-lah le conceda paciencia y otorgue al difunto Su perdón y misericordia.
Fuente: Alislam.org – Friday Sermon Summary (The Review of Religions)
Traducción y adaptación: Comunidad Musulmana Ahmadía del Perú
